Foto: Yasel Nuviola Amador

No llores princesita
porque tus lágrimas matan
el corazón con que vivo.
No lo hagas,
sino contigo lloraré yo
para consolar las penas
que te embargan el alma.
No sufras tan sentido
que me partes el pecho
viendo estrujado en tu lecho
el rostro que me cautivó.
Piensa en los lindos recuerdos
que salieron a pasear
y te dejaron tristemente sola.
Hazlo al menos por ti.
No le cierres la puerta a la felicidad,
dejando entrar al infortunio
que pasa sin tocar.
Mejor date tu lugar
y por favor, no llores.
No lo hagas porque con tu llanto 
secarás los mares
y ahogarás el desierto.
Haz lo que quieras conmigo,
con este o aquel.
Pero por favor no llores.
Sé que existe un lugar
donde todos mueren de risa
y nadie vive llorando.
Es allá o aquí.
De lo alegre que lata tu corazón
dependerá la distancia.
¡Ven! ¡Vamos juntos!    
Te invito.
Pero por favor no llores.