El año pasado en una empresa importante por mi barrio pusieron un cartel: se buscan informáticos.

Transcurrieron las semanas y el anuncio seguía en el mismo lugar. Aunque su tamaño aumentó considerablemente y las letras que antes eran negras pasaron a tener un rojo intenso. 
Hace seis meses volví a verlo. Estaba manchado y sucio por tanto tiempo expuesto a la intemperie, pero permanecía ahí.

Después supe por un amigo que en el lateral de la empresa, frente a una avenida muy transitada, colgaron otro similar.

Ayer cuando regresaba del trabajo, vi a un custodio que quitaba los carteles y no pude aguantar preguntarle si finalmente habían encontrado los informáticos que necesitaban. Aquel hombre, con una expresión irónica en el rosto, no tardó en responderme:
¿Informáticos? ¡No mijo, no…!