He llegado hasta aquÃ
cargando las ideas
que rebasan un papel,
y los abrazos truncos,
y la esperanza en el mañana.
“Mañanitas” en un canto distinto,
las de mi ángel salvador.
“Es mi misión” ella dice
como si fuera mamá.
Mamá en la distancia me sueña,
los niños desde aquà me abrazan.
¡Felicidades papito!
Exclama riendo la mayor
¡Papá!
Grita Ernesto con voz profunda,
honda como mi amor por ellos.
Y yo le alcanzo la leche,
le doy un beso y lo cargo.
Es su ingenua forma de sentir.
Tejo futuros
mientas desando el presente
agradeciendo al universo
por haberme traÃdo hasta aquÃ,
con salud en estos treinta y tantos,
entre tantos avatares.
Entre tantas esperas.
Entre tantos por qué.
Y donde hubo dudas
hoy me antojo seguro.
Seguro para andar en calma
escuchando bendiciones,
sintiendo halos de paz.
He aprendido a crecer
en estos años que hoy cumplo.
Sobre todo, en tiempos de dolor
donde el espejo no muestra
el reflejo que quisiera.
Pero no puedo dejar a largo plazo
lo que a corto se disfruta.
¿Quién sabe cómo hacerte feliz?
Unos pocos elegidos
aunque a veces no te entiendan,
o no lo sepan quizás.
Lo que pasa es que esta vida
se empecina en ocultarnos
con tapabocas que callan
¡Y tantas cosas por decir!
Mi empeño en este resuelto regalo
que es vivir para mÃ,
comienza y termina con amor.
¡Amor y felicidad!
Por eso salgo a buscarlos
sin importar que cumpla treinta y cinco.
La ilusión no se me apaga.

0 Comentarios