El gran adjetivo con el cual la derecha mundial ha
calificado a lo que sucedió en Cuba luego de 1959, es el de “dictadura”. Para
un politólogo, una dictadura es aquella medida que se inventa y pone en marcha
en Roma, de forma legal ante el peligro de invasiones germánicas, o ante los
riesgos de las disoluciones de las instituciones internas por guerra civil, se
le daba al soberano la facultad de disolver el senado, y concentrar todo ese
poder para superar esos peligros.
De pronto, se comienza a utilizar de modo ambiguo
la cuestión de la dictadura. Y de la nada, podría comenzar a parecer lo mismo
Pinochet o Batista, que Fidel.
Hoy Cuba no sólo es lo que sucede en Cuba, sino
también la disputa por la interpretación de lo que sucede en Cuba. La
honestidad de la intención que persiga cada persona, unida al análisis objetivo
de las informaciones que esta maneje, condicionarán su interpretación de la realidad
cubana, y, por tanto, su ajuste con ella.
La calidad de vida de un país Socialista, no es la
misma que la de un país basado en el Capitalismo Neoliberal. Este último
relaciona dicha calidad con el incremento desmedido del consumo, aunque para
ello las personas se enfermen y estén solas. En el Socialismo es otra cosa. Es
que el ser humano tenga la capacidad de crecer junto con los demás seres
humanos. Que no exista diferencias de raza, origen social, por el grado de
educación de los padres. Busca hacer una sociedad cada vez más horizontal, sin
violencias, sin miserias, con altos índices de educación, acceso a la salud, la
cultura, a la ciencia.
Lo social se puede convertir en algo profundo si
tiene una buena capacidad crítica, reflexiva y de dirección. Los alcances de un
proyecto progresista, revolucionario, se pueden detener, y hasta retroceder por
sus propios gobiernos.
Politizar es mostrar que a toda decisión le precede
una correlación de fuerzas. Es decir que si hoy tenemos medicinas es porque
juntos hicimos que hubiera medicina, y no que existiera una farmacia privada
para venderte más caras esas mismas medicinas, o te llevaran a enfermarte para
que tuvieras esas medicinas.
Hay que emprender un proceso permanente de
politización sobre cómo estamos manteniendo los logros alcanzados, y sobre cómo
podemos forjar entre todos, un país mejor. Entender que, para disfrutar de un
derecho pleno, se ha tenido primero que luchar muy duro por él.
En Cuba ha permeado la demanda por una libertad
abstracta. Por una especie de libertad liberal, del tipo que nadie te ponga
frenos para que te vuelvas multimillonario.
La libertad, filosóficamente hablando, tiene tres
condiciones:
1. Que las condiciones de libertad
realmente existan. Por ejemplo, no se puede decir que yo quiero ser libre de
volar como un avión. Esa libertad no existe.
2. Tener la posibilidad de hacer mías esas condiciones de
libertad. Si digo, quiero ir a la universidad, pero la educación está
privatizada, y yo soy pobre, no tengo la posibilidad de esa libertad.
3. Existiendo las posibilidades, y tú
estando en condiciones de que esas posibilidades puedan hacerse propias, no
haya alguien que te lo impida hacer.
El capitalismo, y sobre todo EEUU, por más de
doscientos años ha estado contemplando convenientemente solamente la tercera:
que nadie te impida lo que puedes hacer. Sin tener en cuenta si existen las
condiciones de libertad, y si puedes hacerlas tuyas.
En el capitalismo no hay democratización de la
iniciativa privada. Ni la habrá. Porque eso el propio sistema no lo
permite.
Sucede que en la actualidad hay muchos filtros para
que la realidad le llegue desfigurada a las personas.
El filósofo argentino León Rozitchner decía que las
contradicciones que se viven en el mundo real, deberían vivirse de forma
similar en el mundo subjetivo, psicológico. Pero cuando no ocurre eso, quiere
decir que cuando hay algo contradictorio y dañino en la realidad, a ti te llega
como algo armónico y deseable.
Los medios de comunicación y las redes sociales van
a hacer lo que le corresponde. La cuestión es qué hacemos nosotros. Por eso estudio,
escribo y hablo sobre estos temas. Porque la realidad se tiene que abordar con
un enfoque crítico y de soluciones todos los días.
Debemos fortalecer en la sociedad un amplio
movimiento de Pedagogía. Vista en tres campos fundamentales:
La pedagogía económica
La pedagogía política
La pedagogía ideológica
¿Cómo ser contra hegemónico en la actualidad?
La lógica de la acumulación cuantitativa no solamente es del capital. Sin embargo, lo cualitativo ya tiene otro carácter.
Capitalismo vs Socialismo
Cantidad vs Cualidad
Cómo hacer que ambas cocas coexistan en un mismo
espacio: capitalismo y socialismo. Cantidad y calidad.
Violenta y brutal es la realidad del capitalismo
moderno. Es el mismo sistema de sobrexplotación, camuflado de falsa libertad.
El neoliberalismo.
Hay que atreverse a construir categorías de
pensamientos nuevos y autóctonos. Acordes a la realidad que vive nuestro
pueblo. Ofrecerle las herramientas necesarias para que pueda resolver sus
propios problemas.
Aprender no a repetir lo dicho, sino a pensar las
nuevas formas de hacer.
La antigua Unión Soviética pasó del fracaso del
Socialismo Real al Neoliberalismo, sin hacer un análisis de las causas que
condujeron a esto. Carlos Marx es hoy más válido que nunca.
La descolonización del pensamiento
El problema no es que nos ignoren desde afuera,
sino cuando nos ignoramos desde adentro.
No hay ningún sistema político perfecto. Nunca ha
existido, porque está más allá de las posibilidades humanas. Hay cosas peores o
mejores, y se debe discernir para ir a las mejores, no pretendiendo que va a
ser irreversible, que no va a tener errores. Si alguno sueña con eso, ha
fracaso en política.
Ahora bien, el que sufre las imperfecciones del
sistema es el oprimido. Se vuelve inevitable en todo sistema político. Siempre.
Por eso hay que seguir luchando por un sistema lo más justo posible. Nunca
perfectamente justo. Los seres humanos no pueden crear en el orden social
perfecto. Sencillamente porque el propio ser humano tampoco lo es.
Atendiendo al momento diacrónico hay tres
constelaciones de Estados. El Estado de los conservadores con el poder vigente,
y sus problemas. El segundo sería el anarquista con la revolución y el cambio
del Estado anterior. Mientras que el tercero sería la construcción del nuevo
Estado para estar mejor que en el sistema pasado. Y esto en política es lo más
difícil. En esta triada de constelaciones de Estados se puede avanzar o
retroceder según las condiciones existentes en cada momento.
Una preposición lo cambia todo. No es servir del pueblo,
sino servir al pueblo.
La única gran crítica que existe del Capitalismo es
el Marxismo puro. No la interpretación ofrecida por la Unión Soviética, ni por
Cuba.
El político debe tener una subjetividad ética que
no es fácil de alcanzar. (Ej: José Mujica) Hoy se necesita mucha subjetividad
ética para que los procesos no se pudran. De lo contrario, quien único puede
salvar el proceso es el pueblo. Y sufre mientras lo consigue.
La corrupción empieza por la subjetividad del
militante.
La base propone, participa en las decisiones y propone a la representación lo que debe hacer. Con una evaluación sistemática del accionar representativo. Y el que robe a la cárcel.

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