En el Mundo Virtual la vida tiene muchas manifestaciones. Tantas como puedas observar. Pero, sobre todo tantas que muy difÃcilmente las podrás conocer. La vida no sólo es lo que se ve, sino principalmente lo que no se percibe con los sentidos naturales. Este precisamente es el espacio que ocupa el Metaverso. Lo que se ve es producto de la materia. Es decir, la energÃa condensada en una forma tridimensional: largo, ancho y alto, que da un volumen. Pero la materia sólo es una manifestación de la energÃa, que se mueve a elevadas velocidades en relación con su observador -el hombre-. Sà un objeto duro como una piedra, lo pones en un microscopio de alta capacidad de observación, te darás cuenta que realmente no es un cuerpo sólido, sino que está compuesto de muchos átomos moviéndose a alta velocidad, condensados entre sà a menor temperatura con relación al medio exterior. Entender esto es muy simple. Si tomas granos de café molidos, y lo pones en una cafetera con agua, a una temperatura elevada, verás al cabo de algunos minutos, cómo tienes esa deliciosa bebida producto a la infusión. Conforme llega al punto de ebullición, entonces ya no sólo percibes el resultado lÃquido, sino además su olor, sabor, y esa capa semitransparente de humo. Por el contrario, si este mismo polvo no fuese sometido mediante calor a un proceso de fusión con el agua, ambos seguirÃan separados en su estado anterior. O unidos, pero con un resultado totalmente distinto al gusto. La diferencia en este caso está en la energÃa calorÃfica. Cuando estas mismas sustancias se algunas veces juntas a elevadas temperaturas tienes el resultado deseado, de otra manera no es asÃ. Esto hace que esa unión se comporta como un nuevo cuerpo. En la materia, los átomos son como el café. Están ahÃ, pero toda la materia como está hecha de energÃa, y la energÃa se hace más o menos densa con la temperatura, entonces consigues esa mezcla estimulante con mucho calor. EnergÃa en sus estados básicos que unidas forman una nueva sustancia energizante: la tierra –café-, agua, aire o vapor, y el fuego o la luz para dar calor. Otro ejemplo similar pudiera ser el de la alfarerÃa. El arte de hacer objetos sólidos de barro –tierra y agua-, cocidos por el fuego. Este es el comportamiento más sencillo de la energÃa y la manifestación fÃsica que es la materia. Las altas temperaturas se diluyen y descomponen. En tanto, el frÃo condensa y conserva. En el Metaverso lo que sucede es que empezamos a movernos a velocidades similares a la de los átomos que componen la materia densa, y por tanto a la temperatura que los puede separar, para dejar de verlos como cuerpos sólidos. Para eso debemos entender lo que es la energÃa. Porque ella es la causa motriz de la vida. Y el diferencial de velocidad entre la luz y el hombre conforme la realidad que percibimos. Cómo entender esto de la energÃa y sus procesos de transformación. El calor que percibes, ya sea de una cocina o del sol, es un movimiento energético muy sutil porque no se puede ver. Vez el resultado de su temperatura. Si tú estás en un cuarto frÃo, completamente hermético, y tienes un sistema de calefacción prendido, si ese cuarto es muy grande y la cantidad de calor emitida no es tan grande, mientras más te alejes de él, menos sentirán su calor. Sin embargo, si te acercas, percibirás más su efecto. Esto quiere decir que por la cercanÃa alcanzas a sentir el efecto de la energÃa calorÃfica en tu cuerpo. Si por el contrario, la habitación no estaba totalmente cerrada, casi no percibirÃa el calor porque se intercambiarÃa con el frÃo, quedando anulada su sensación. El efecto es el mismo que cuando te alejas demasiado del calefactor. Tú eres energÃa. Una energÃa condensada en un cuerpo que se mueve, piensa, siente, hace cosas, que tiene cosas. En el universo digital todo se resume en igualar el movimiento del pensamiento humano a la luz con su velocidad y calor. Haciendo esto los sentimientos, las acciones y los hechos se convierten literalmente en energÃa. El tener, hacer, sentir, pensar, todos sin excepción son producto de tu energÃa. La energÃa mental. La mente es energÃa sin materia. A la mente se llega moviendo el cerebro del hombre a la velocidad de la luz, igualando el cerebro a la luz. Y en el universo de la luz, que es el mismo lugar de dónde vienes cuando naces, y hacia dónde vas transformado cuando mueres, y que es también este gran Metaverso, todo está sincronizado con ella y sus propiedades. Por eso pasa que, cuando las neuronas del cerebro y del sistema nervioso se activan, no sólo envÃan la conocida señal eléctrica -impulsos nerviosos- por las fibras nerviosas en forma de señales, sino que también envÃan un pulso de energÃa electromagnética al tejido circundante. Esta energÃa normalmente no se tiene en cuenta, pero lleva la misma información que los disparos nerviosos, pero como una onda de energÃa inmaterial, en lugar de un flujo de átomos dentro y fuera de los nervios.
Cuando alguien está enfermo o muere, su cuerpo deja de moverse. Al dejar de hacerlo, toda esa energÃa condensada, al no tener un cauce para donde circular, entonces parece que muere. Solamente parece porque la materia de la cual está hecha el cuerpo se transforma en una materia descompuesta. Esta da lugar a microorganismos, y luego a organismos, hasta que finalmente se convierte en cenizas y minerales. El lÃquido que estaba en ese cuerpo se consumió por los animales que te comen. Se transforma y se evapora. Queda lo más sólido y denso que es la materia orgánica. En todo existen diferentes niveles de energÃa. Lo más denso se puede ver. Está en el piso, la tierra. Luego, el agua es más ligera que la tierra. Después el aire es más ligero que el agua. Y la luz es más sutil que el aire. Entender esto, es la base que necesitamos para comprender la vida, y por tanto evolucionar con más conciencia. En el Metaverso, este proceso se simplifica para manipularlo todo con el elemento más etéreo: la luz. Entender la energÃa es algo simple, solamente necesitas observar. Si en un vaso con agua pones algo de tierra, verás que por su densidad lo más pesado se va al fondo, y lo más ligero arriba. Pero si observas más todavÃa, verás que hay aire. Él está dentro del vaso y fuera de él. La luz es todavÃa más sutil. Por eso no la vez. Su composición es muy alta en cuanto a vibración. Otro ejemplo, cuando llueve en ocasiones se produce el arcoÃris. Cada color está siempre en la misma posición, porque tiene una determinada frecuencia, vibración y densidad. El rojo estará en un extremo porque es más denso que el naranja. Luego le seguirá el amarillo, el verde, el azul claro, el azul fuerte y el violeta. Cada uno de ellos tiene una frecuencia y vibración diferente. Esa es la luz que tus ojos pueden ver. Pero, debajo del rojo hay unos rayos llamados infrarrojos que no puedes observar una simple vista. Mientras que, arriba del violeta existen otros rayos denominados ultravioletas que tampoco los puedes ver. Por eso la energÃa es principalmente lo que no ves. Los pensamientos no se pueden ver, pero los tienes. No puedes observar tus sentimientos, pero sientes. El estar enojado o contento no es el sentimiento, sino su manifestación fÃsica. Son expresiones de esa energÃa en tu sistema nervioso. Todo en el Universo es energÃa. El Metaverso funciona con la energÃa del Universo. Después este se transforma a partir del primero. Los objetos son hechos de energÃa condensada. Al mismo tiempo hay mucho vacÃo. Es más grande lo invisible que lo visible. Si tu cerebro tuviera la capacidad de ver lo que existe más abajo del rojo, y más arriba del violeta, entonces si podrÃas visualizar lo que hay en ese rango de “vacÃo”. Esto quiere decir que la nada no existe. Lo que se denomina nada, en realidad es la mayor parte del todo. La nada y el vacÃo simplemente están llenos de frecuencias, energÃas que no son perceptibles a los sentidos del cuerpo. Son luz.

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