¿Si no manda él, quién más?
Víctimas que no se reponen.
Culpables que se enriquecen.
Paraísos fiscales
en un mundo empobrecido,
es un chiste retorcido
que mata de hambre y dolor.
Vergüenza podrida en el rostro
de gobiernos sin cara.
¿Si no manda él, quién más?
Víctimas que no se reponen.
Culpables que se enriquecen.
Paraísos fiscales
en un mundo empobrecido,
es un chiste retorcido
que mata de hambre y dolor.
Vergüenza podrida en el rostro
de gobiernos sin cara.
0 Comentarios