No es evitar conflictos pasivamente.
Es potenciar la mente con
inteligencia y maniobra
para expandir “la obra” sin batalla
directa.
La campaña perfecta es
emboscar a la sombra
con manipulación,
desinformación, desmoralización
o cualquier otra CIÓN que acabe
en destrucción.
Destruir al enemigo conociendo
a fondo sus pasos.
Destruir al enemigo
manipulando su entorno.
Destruir al enemigo confundiendo
y desbordando.
Destruir al enemigo rompiendo
voluntades de lucha.
Forzar a mucha historia a atentar
contra sà misma.
Forjar al soldado pesimista
hasta con su reflejo.
Dejar el cuerpo perplejo y al
corazón perdido.
Minar al pensamiento herido
con el desorden de sus actos.

0 Comentarios