Una risa impertinente
No me deja dormir en paz.
Es nerviosa, constante.
Es cuando duermo
En las noches
Que aparece no más.
Es penetrante, irónica.
Es impulsiva y retórica,
Envenenando mis sentidos
Como víbora de cascabel.
Es de mujer esa risa
Que viene de todas partes
Resonando solo en mí.
Es una carcajada de espantos
E ida de toda razón.
Como venida de una fallecida
Revivida por el diablo es.
Me aparece con dientes negros
Y en una boca sin labios.
Así la observo en las noches
Restregando mis insomnios.
Es un jolgorio triste
Que controla mi conciencia.
Empieza con el ocaso
Y termina al amanecer.
Esa risa impertinente
No me deja dormir en paz.