#CubaNoEsPerfecta, pero debe tener siempre el amor de sus hijos.

Porque nací en Cuba supe del hijo que se va del país con la idea de ofrecerle recursos a su madre, y del hijo que se queda con la decisión de cuidarla.

También del que se debate entre las dos opciones por motivos diversos.

Entiendo el hijo que apenas habla con su mamá porque sentirla en la distancia lo consume, y aquel que todos los días la visita para oír su bendición.

Escucho del hijo que debe pagarle a alguien para que atienda a su madre, porque el trabajo en otras tierras se lo impide, y al hijo que casi no sale de casa, porque su único trabajo es atender a mamá.

Percibo al que la disfruta lejos… estando viva; y al que la recuerda cerca… estando muerta.

Comprendo al que no deja de preocuparse por ella: saber si ya comió, si descansa, si está bien.

Los entiendo porque también soy hijo. Y mi madre como casi todo en este mundo, no es perfecta, pero es imprescindible para mí.

Ella me dio la vida.

Me dio salud, paz, educación.

Me ayudó a soñar y crecer.  

Me protegió.

Me hizo un hombre de bien.

Porque nací en esta isla entiendo que Cuba y mi madre tienen mucho en común.   

Por eso siento que llega a quererse tanto a la Patria como a mamá, no importa dónde estés, son tus raíces… ¡tu esencia!