Anda un loco enamorado de la causa redentora.

Anda como el viento entre los pueblos

convidado a reinventarse en un rayo original.

Es la chispa que espanta la imitación de la mente.

Es el resplandor que crea y en el empeño choca

como un militante que busca la semilla del amor.

Va elevando la emoción de los días gastados.

 Va apretando los abrazos necesitados de fe

para fundar la unión de soñadores presentes.

Curador de gangrenas camufladas de atenuantes.

Sanador de soledades al estilo de los dignos.

Impulsor del lirismo que evoca la libertad.  

Un propulsor del frente dedicado a la justicia.

Un defensor de bases comprometidas con el acto

de llegar sin perderse con el tiempo disipado

a la cúspide del sol.