Los desfiles populares en las plazas de Cuba cada Primero de Mayo, encierran muchos simbolismos por transmitir…

Las plazas del país están llenas de historias protagonizadas por hombres y mujeres de pueblo. Personas comunes, héroes anónimos en esta isla que se reinventa con los retos del presente. Las explanadas provinciales y municipales, frente a los conjuntos escultóricos de acero, concreto u otro material, firmes en su base, reflejan piezas invaluables de nuestra historia. Distintos hechos y próceres inmortalizados forman parte de la tradición que cada Primero de Mayo recibe a los cubanos agradecidos. Que somos muchos, cientos de miles… ¡Millones! Seguramente cada uno con su propia impresión de la isla que habita. Pero eso sí, unidos todos cuando se trata de simbolizar la decisión de Cuba libre. Desde Guantánamo con la madre de los Maceos al frente, hasta la capital con su apóstol antimperialista.

Al paso de las congas, banderas y alegrías, se mueven multitudes. Así lo hacen, entre conversaciones y fotos, a veces sin percibirlo, construyen ante el mundo un episodio nuevo de dignidad revolucionaria. La Patria que se alimenta de la energía de sus hijos, los nuevos y longevos, desde la convicción profunda de hacer más Revolución, sigue viva. Una Cuba libre y resuelta por el bien de todos debe continuar en pie. Tiene que marchar impoluta hacia el futuro. Depende de nosotros, como este mayo y su Primero de multitud.