Podrás tener el don de la palabra

pero tu decir será marginado

si no es el tema apropiado,

si no es la palabra del Don.

 

Don nadie vivirá exiliado

volviéndose un caso omiso

si no es de interés preciso

para el Don principal.

 

Si al Don Pomposo tropical

le incomoda tu pompa

que se revienta de ideas

en los predios de su trompa

chocarás con el gigante,

con su pisada de elefante

aplastando a las orquídeas.

 

Con-dones no es suficiente

para protegerse de su peso.

Tener-dones puede mantenerte preso,

censurado al margen de la gente.

 

Si al Don Quijote con su lanza

lo bajan de Rocinante

y no hay un Sancho que aguante

su locura despampanante,

sería otra la balanza

que nadie logra equilibrar.

 

Escribir es un privilegio humano.

Hacerlo bien el poder que tiene

el dotado que a alguien no conviene

por la fuerza que hace si aprieta su mano

sosteniendo el lápiz que hinca al fulano.

Vano, profano, tirano.

Sano, hermano, cercano,

paisano, cubano de a pie.

 

Con-dones puedes dar un traspié.

Caer si es sincera tu palabra.

Levantarte y volver a hacer hincapié

o ver desde el piso la obra macabra.

 

Que el amor a mi pueblo la conciencia abra.

No hay dones perdidos si el futuro se labra

por debajo del Don que nos tiene confundidos,

por encima del Don que nos quiere vencidos.

 

Podrás tener el don de la palabra

pero tu decir será marginado

si no es el tema apropiado,

si no es la palabra del Don.

 

Muchos necesitan encontrar el suyo.

No desistas tú si hallaste el tuyo.

Con-dones y todo, esta historia se rompe.

Sin ellos ya no sé donde parará.