Es el porvenir lo que importa aquĆ. El futuro
inmediato para nuestros hijos y nietos. Se trata de lo que estamos
haciendo diferente ahora para tener un maƱana distinto. ¡Vivir mejor en su
tierra! Eso es lo que quiere el pueblo cubano. Necesitamos los
resultados esperados del trabajo que depende de nosotros mismos, para aumentar
la calidad de vida con nuestros propios esfuerzos. Y de forma justa
socializar no la pobreza, sino las riquezas materiales y espirituales
alcanzadas con la unión de cada progreso individual. Por encima de
cualquier bloqueo.
Combinar armónicamente lo universal con lo
particular. Porque en palabras de MartĆ: “ la
felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de
sus habitantes. Una nación libre es resultado de sus pobladores libres, o
sea, el hombre, la mujer, deben vivir por sĆ, no apegados a alguien que los
favorece, usa y mal usa, asĆ, no se hacen pueblos respetables y
duraderos.” El apóstol tambiĆ©n nos legó que: “quien
quiera nación viva, ayude a establecer las cosas de su patria de manera
que cada hombre pueda labrarse en un trabajo activo y aplicable una situación
personal independiente”. Conceptos trascendentales que sirven como
base para afirmar que la emancipación de Cuba depende, en primer orden, de la
autonomĆa individual de sus hijos. Bajo las cinco franjas con su estrella
no debe existir valor mÔs trascendente que el bienestar económico, social,
cultural y espiritual de su gente.
Las grandes utopĆas se alimentan y perviven de ideales,
pero tambiƩn de la realidad tangible. Ella es bƔsica. Y el pesado
pragmatismo de la presente es tal, que a veces deja sin aire cualquier genuina
ilusión. ¿Dejaremos que se asfixie? ¿A quiĆ©nes beneficia esta falta
de respiración? ¿Sabemos conscientemente que estĆ” en
juego la Patria? Responder estas preguntas debe llevarnos a la seguridad de la
razón para construir juntos, con valor. ¡Hacer! Porque quienes hacen
por nosotros, tampoco garantizan humanamente que puedan solventar las causas
raĆces de nuestras necesidades. El espacio para ser haciendo,
creo que en ningĆŗn lugar del mundo se pide pasivamente, sino que se gana con el
trabajo y la participación activa. Eso sĆ, debe existir la oportunidad
real acompaƱada del derecho concreto para crecer con el sudor del
esfuerzo. Y: "a quien merme un derecho asà córtesele la
mano". Nuevamente la respuesta radical del Maestro. Una y
otra vez cargarĆ© con Ć©l. ¡Que a nadie le quepa dudas! Por la
emancipación de Cuba que es la mĆa tambiĆ©n.

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