Durante la inmersión la mente del ser humano se proyecta hacia un ser digital. 
Tanto su vida como el entorno que le rodea estĆ” virtualizado, codificĆ”ndose asĆ­ la realidad habitada por el propio hombre. Para lograrlo, una extraordinaria red de sensores y cĆ”maras controladas por una impresionante Inteligencia Artificial –IA-, ademĆ”s de visores de realidad aumentada, implantes cerebrales y otros aparatos biomĆ©tricos creados para los seres vivos, convierte las seƱales analógicas del mundo natural, en el código cuĆ”ntico con que modifica su universo virtual. Se crea asĆ­ una rĆ©plica del mundo actual, con dimensiones de tiempo y espacio digitales que hacen que el hombre se tele transporte instantĆ”neamente a diversos lugares, siendo representado por una identidad virtual o avatar.

Esta es una visión totalmente disruptiva de Internet como lo conocíamos antes. La inmersión en el Metaverso, que se forma por gemelos digitales de personas, lugares y cosas, nos transporta mÔs allÔ para compartir experiencias de inmersión, que en el mundo real equivalen a experiencias de vida. Es decir, intercambiar información con el mundo virtual de la misma forma que se hace en el real, agregando el detalle de que las variables tiempo y espacio sufren modificaciones importantes, lo cual repercute sustancialmente en la condición humana. De hecho, ya los cambios en su biología y comportamiento van siendo notables no solamente en línea, pudiendo llegar incluso hasta olvidar de cuando se estÔ en un mundo u otro.

El Metaverso mÔs su IA es la nueva revolución de la destrucción creativa y su conexión social, con implicaciones directas en todos los Ômbitos de la existencia humana. El uso indiscriminado de los datos personales, el incremento desmedido en la vigilancia, y la desmaterialización de las personas estÔn entre ellas. Es una mejora sustancial del control algorítmico. Un sofisticado programa donde la salud, los pensamientos, sentimientos, emociones, acciones y relaciones sociales de la gente estÔn siendo computarizados. Pensado por la verdadera élite del poder para vender nuevos tipos de entretenimientos, y también lograr mejoras educativas, profesionales, técnicas y científicas. Pero, sobre todo es una gran cortina de humo.