El objetivo supremo, oculto tras sus apreciables avances es y serÔ mantenernos dependientes, sumamente controlados. Su funcionamiento cuÔntico impregna un desarrollo sin precedentes, y al mismo tiempo peligros letales para la humanidad. La inmersión secuestra y abusa del comportamiento humano como nunca antes. Permite la creación de sistemas de explotación del hombre mÔs despiadados y totalitarios. Transportar la mente humana hacia un mundo virtual, permite almacenar y modificar cualquier información contenida en este. Se puede manipular el comportamiento físico, psicológico y social de la persona, decidiendo incluso si se prolonga o no las vidas de las masas inútiles. La diferencia mayor entre los oprimidos y los opresores, entre el nuevo proletariado y la nueva plutocracia, ya no se basa en el dinero y el capital como antes, sino en quiénes son los dueños de esta plataforma de comunicación y, por ende, de los que controlan la energía e información de millones de entes cuÔnticos. La nueva élite conserva su estatus de humano, pero ahora con un poder de Dios. Mientras los pobres son convertidos casi literalmente en mÔquinas de trabajo. Una sofisticada y aberrante forma de esclavitud que tiraniza al pensamiento, y deja bien claro otro de los lados oscuros del hombre.

La inmersión que lleva a la humanidad a peligros nunca antes experimentados, es el propio algoritmo que modifica significativamente las percepciones de la realidad, variando con ellas la capacidad humana de pensar, sentir y hacer. El final del Homo Sapiens ya es un hecho. El Homo Virtus con su respectiva evolución –involución- general, se impone a una velocidad asombrosa, perdiendo al unĆ­sono el control de su propia comunicación y, por ende, de la información que sobre la mĆ”s mĆ­nima interacción fotónica entrelazada por qubits, queda almacenada en el Metaverso.

En este contexto, el sistema económico y social basado en la propiedad privada de los medios de producción, que centra su importancia en el capital como generador de riqueza, y en la asignación de recursos mediante los mecanismos del mercado; asĆ­ como el otro sistema, que propone la administración de los medios de producción por parte de las clases trabajadoras, con el propósito de lograr una organización de la sociedad en la que exista equidad polĆ­tica, social y económica de las personas, son desmantelados por una nuevo orden. MĆ”s allĆ” del hombre, los paĆ­ses y el mundo. Ahora se trata de conducir a una escala universal. En Ć©l las relaciones de producción se convierten en relaciones de comunicación entre la sociedad con sus mundos, interconectados todos por un magnifico medio de comunicación –Metaverso-, en manos de una poderosaosĆ­sima y reducida Ć©lite. Un poder completamente antinatural y sin fondo. En este nuevo orden las contradicciones se estĆ”n extinguiendo, y en los pocos reductos donde se realizan, son llevados a cabo por auto elegidos conscientes que defienden su incomunicación con el Metaverso. O lo que es lo mismo, su comunicación liberada con los vestigios del mundo real, para preservar la cuasi extinta condición humana.