Los
interesados procuran que la vida interior del ser humano continúe siendo un
caos, sin valores ni conciencia. El sentido aparente lo impone el mundo exterior con sus generadores de miedos, necesidades y muertes. El individuo es
sometido a un esclavismo moderno y brutal. Sabiéndolo o no. Queriéndolo o no.
Muy pocos tienen elección. Cada vez menos.
El ser
humano sigue perdido intentando encontrar el sentido real de su existencia. Y
asà permanecerá si no cambia la lógica que lo arrastra indiferente al abismo contrario.

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