Hoy sé del juego que tiene ganador antes de empezar la partida.

Sé de la razón perdida cuando no abraza la calma.

Hoy sé del muro donde se pinta el alba, y del horizonte que borra su luz.

Sé de máquinas que crean como humanos, y de humanos que trabajan como máquinas.

Hoy sé de diciembres pensativos, abriles tristes, agostos agradecidos. 

Sé de vivos que matan, y de muertos que hacen vivir.

Hoy sé de días malos, noches buenas, tardes imparciales.

Sé de animales que sienten como personas, y de la persona que parece un animal.

Hoy sé de los colores que no ven los ojos, mas colorean el alma. 

Sé de la flor en mi cama compartiendo su fragancia.

Hoy sé de la añoranza que inspira una sonrisa lejana.

Sé de la gran hermana, amiga, hija, madre fiel.

Hoy sé del papel relleno con palabras vacías.

Sé de falsos mecías con el verbo encendido.

Hoy sé del presente consumido, cortando en pedazos la vida.

Sé de forzosas despedidas, y sus punzadas de dolor.

Hoy sé de extrañar el calor que antes reprochaba.

Sé del frío que anhelaba, y ahora me enfría el amor.

Hoy sé de encontrar el valor para aceptar que no sé nada.

Sé de miradas encontradas que te hacen dudar de todo.

Hoy sé de fértiles modos  para volver a empezar.

Sé de saberse respetar cuando te miras al espejo.

Hoy sé de supuestos consejos que te empujan a flaquear.

Sé del pelear constante para liberar la paz.

Hoy sé de un hombre capaz de arriesgarse por ellos.

Sé de los días aquellos que quizá no vuelvan nunca más.

Hoy sé del final seguro que jamás terminará por completo.

Sé de un espíritu inquieto que sigue jugando, aunque no gane la partida.