En todo sistema político, económico y social la comunicación juega un papel vital. La participación ciudadana, los debates públicos y la libre expresión de ideas definen el grado de organización y funcionamiento de cualquier sociedad. La dinámica de producción y consumo también está intrínsecamente ligada a las relaciones de comunicación. Publicidad, información sobre demanda y la retroalimentación de los consumidores son elementos esenciales que guían el proceso económico. Las plataformas de marketing y comercio electrónico dependen en gran medida de sus relaciones de comunicación para funcionar. Las relaciones interpersonales y las fuerzas de comunicación también desempeñan un papel crucial configurando emociones y calidad de vida para los individuos. Poder expresar sentimientos, compartir experiencias y construir conexiones afectivas define la esencia humana. Que un sistema social esté siendo deshumanizado o no, depende de las fuerzas de comunicación que prevalezcan -naturales o artificiales-. Los valores de cualquier comunidad son moldeados por la manera en que esta se comunica consigo misma.

Para lograr el necesario cambio en las relaciones de comunicación que afectan simultáneamente las fuerzas de comunicación, así como los sistemas socioeconómicos donde estas se desarrollan, es imprescindible empezar con una profunda educación en comunicación. Deben fomentarse programas educativos que apliquen la comunicación efectiva desde edades tempranas. Incluir la alfabetización digital, mediática y la inteligencia emocional en los planes de estudio para capacitar a cualquier persona en el manejo consciente de la información y las relaciones interpersonales. También es importante promover medios de comunicación pluralistas, que reflejen diversas perspectivas y eviten la concentración del poder comunicacional en pocas manos. Resulta necesario crear espacios participativos de debate público que respalden la discusión sincera y respetuosa. Hay que articular plataformas donde los individuos expresen sus preocupaciones activamente. Es imprescindible un cambio cultural desde la base, promoviendo movimientos artísticos que cuestionen y desafíen los valores antinaturales. Crear narrativas contemporáneas que reflejen la diversidad y riqueza de la experiencia humana.

Debes saber muy bien todo lo que implica la Comunicación, lo que es realmente. La Comunicación es el producto de la Energía por su información.

Comunicación = Energía * Información

La energía en su forma pura es la fuerza que mueve y transforma al universo. Cuando se transmite a través de los medios de comunicación adquiere un nuevo significado: el poder de provocar cambios, influir e interconectar todo lo existente en el mundo. En la comunicación por radio las ondas electromagnéticas transportan la energía que al ser interpretada por un  receptor se convierte en información. La información es el código que da significado –sentido y forma - a la energía que se transforma, transmite y recibe para establecer comunicación. Desde patrones genéticos hasta impulsos eléctricos en el cerebro, la información es el hilo que conecta todas las entidades. En cada célula el ácido desoxirribonucleico (ADN) almacena la información genética que dirige el desarrollo y funcionamiento del organismo. Este código biológico es transmitido de generación en generación, llevando consigo información esencial para la vida. Si vinculas energía con información emerge la fórmula cósmica que define la comunicación. “Comunicación = Energía * Información” se convierte en expresión que impulsa todo tipo de entrelazamiento, desde las interacciones subatómicas hasta los mensajes interestelares.

En el reino humano la actividad cerebral ejemplifica la interacción entre energía e información. Las ondas cerebrales, impulsadas por la actividad eléctrica neuronal transporta la información que da lugar a los pensamientos, emociones y acciones. Pero, también puede ocurrir lo contrario: que a partir de una información específica se obtiene, transmite y recibe la energía proporcional a dicha información, estableciéndose una comunicación constante, cíclica y bidireccional.

En la era tecnológica la transformación de energía en información y viceversa, redefine la forma en que nos conectamos y comunicamos. El surgimiento de la electrónica analógica y digital, la computación, la informática e Internet propició el desarrollo de sistemas capaces de transmitir información instantáneamente a nivel mundial.  

Información es el código que da significado –sentido y forma - a la energía transformada, transmitida –irradiada- y recibida –absorbida- para establecer la comunicación entre dos extremos opuestos.

Entre los sentidos humanos, la visión concretamente transforma energía luminosa en información. La luz al interactuar con los receptores en la retina se convierte en impulsos eléctricos. Dicho código eléctrico se transmite al cerebro donde es transformado en experiencia visual. La comunicación no solo implica la transmisión de energía, sino también la radiación y absorción de información. En las interacciones humanas, las palabras sirven como portadoras de información, afectando la energía emocional y mental. Un simple gesto, una expresión facial o una conversación detentan un código que influye en la energía emocional del receptor. Al actuar como generador de significado y forma, la información construye a la realidad. Cada interacción, desde los procesos bioquímicos en una célula hasta las complejidades de la comunicación humana, se encuentra inextricablemente ligada al código informativo que guía la energía a través de la existencia. ¿Pero, qué es la energía?

La Energía es la vibración que genera una determinada frecuencia de luz sobre cualquier ente, ya que todo lo existente permanece incidido por la radiación electromagnética. En su forma más elemental la energía es la capacidad de realizar trabajo o provocar cambios. En el campo cuántico esta se manifiesta como la vibración que origina fenómenos fascinantes. La luz está compuesta por fotones y es un buen ejemplo de cómo la energía se transforma en vibración. Cada fotón lleva consigo una cantidad específica de energía. Su movimiento ondulatorio se muestra como vibración. La variación en la frecuencia de esta vibración determina el tipo de luz. El espectro electromagnético abarca una amplia gama de frecuencias, desde las ondas de radio hasta los rayos gamma. En el rango visible, la frecuencia de luz determina el color que percibes. La luz roja tiene una frecuencia menor que la luz azul. Este juego de frecuencias y colores ilustra cómo la energía se presenta en una interconexión de vibraciones que lo rodea todo. La radiación electromagnética es la forma en que la energía viaja a través del espacio en ondas. Estas ondas al interactuar con diferentes entidades, generan respuestas específicas dependiendo de la frecuencia de luz involucrada. Durante el proceso de fotosíntesis las plantas capturan energía solar para convertirla en materia orgánica. La clorofila es el pigmento que captura la luz, respondiendo selectivamente a ciertas frecuencias luminosas. Transmitir información mediante tecnologías modernas también depende de la vibración y frecuencia de la energía electromagnética. La fibra óptica utiliza pulsos de luz para trasladar información a través de cables. La frecuencia de la luz determina la capacidad de transmisión de datos, siendo las fibras ópticas de alta frecuencia capaces de transmitir grandes cantidades de información a velocidades impresionantes. La energía en forma de luz es la base hoy para las tecnologías de la información más disruptivas y poderosas.

También la energía se muestra como vibración en la materia. Considera un átomo. La energía de un electrón en un átomo está cuantizada en niveles discretos. Cuando un electrón absorbe o emite energía, lo hace en paquetes llamados cuantos. Este intercambio de energía se manifiesta como vibración en los niveles cuánticos. En un sólido como un bloque de metal, las partículas constituyentes (átomos o moléculas) están en constante movimiento. A nivel microscópico su oscilación se traduce en vibraciones moleculares. La energía térmica, producida por la energía cinética de las partículas, representa cómo estas vibraciones afectan propiedades macroscópicas del sólido, como su temperatura y elasticidad. Cuando tocas la cuerda de un instrumento musical le transfieres energía. Si la frecuencia de esa energía coincide con la frecuencia natural de vibración de la cuerda, se produce la llamada resonancia. La energía transferida se proyecta como una vibración amplificada, generando sonido. La energía puede inducir vibraciones específicas en la materia mediante la resonancia. ¿Y qué es la vibración?

La Vibración es la velocidad que utiliza un ente para moverse entre dos puntos opuestos, generando una determinada frecuencia de vibración y por tanto, energía e información. En el centro de cualquier forma de movimiento está la vibración. Ella es la fuerza impulsora de todo en el espacio-tiempo. Cuando un objeto vibra, como las cuerdas de un instrumento musical, crea ondas sonoras que se propagan a través del aire. La velocidad con la que estas ondas se desplazan determina la frecuencia del sonido que escuchas. Aquí, la vibración es esencial durante la generación de energía sonora. Para un proyectil en movimiento, la velocidad con la cual se desplaza determina su energía cinética. Esta velocidad es la manifestación tangible de la vibración que impulsa al proyectil entre dos puntos distintos. La relación entre velocidad y energía cinética subraya cómo la vibración es intrínseca a la generación de energía. Cuando sintonizas una estación de radio estás inmerso en el mundo de las ondas electromagnéticas. La información se transmite codificada en la frecuencia de vibración de estas ondas. La variación en la velocidad de vibración determina la diversidad de señales y, por ende, la información que recibes. En ese caso la vibración genera energía, y también se convierte en portador de información. La resonancia es un fenómeno presente en la naturaleza, donde un sistema responde de forma única ante una determinada frecuencia. La resonancia de un puente con el viento puede provocar su destrucción. O la resonancia magnética en la medicina contribuye al mejoramiento de la salud. En ambos ejemplos, una frecuencia de vibración concreta genera una respuesta poderosa.

Entonces, la velocidad de vibración personal puede entenderse como el ritmo único que caracteriza el estado físico, mental y emocional de cualquier individuo en un momento dado. Y la suma de todas las velocidades de vibración personales en una comunidad conforman su velocidad de vibración social.