La
contradicción es el efecto resultante de la relación entre sus fuerzas, que
tiene como causa la comunicación consciente. El capitalismo moderno ya no sólo
se basa en la creación del capital a partir de la producción y su plusvalía,
generada como resultado de las relaciones productivas existentes entre la clase
opresora y los trabajadores. En el presente esa relación contradictoria,
sostenida entre dichas fuerzas productivas, en sí misma ya constituye la
materia prima que produce uno de los activos capitales más demandados: los
datos. La burguesía explota impune e indiscriminadamente los datos e
información obtenida y almacenada, procesada –producida- y vendida, la inmensa
mayoría de las veces sin la autorización ni retribución –pago o salario- a sus
dueños, lo cuales siguen siendo saqueados. A cambio reciben convenientes medios
de expresión artificial, entretenimiento y comunicación superficiales, que
además sirven como canales para expandir los pulsos psicológicos que confunden
y manipulan al pensamiento consciente.
En esencia, las fuerzas productivas y sus relaciones de producción planteadas por Marx, se pueden ver transformadas en fuerzas y relaciones de
comunicación. La plusvalía productiva no es sólo la relación del proletariado con la burguesía, sino su energía e información –comunicación-
intercambiada entre ellos, la fuerza y el tipo de lenguaje -vector direccional
de dicha fuerza-, que es aceptado entre ambos para poder entenderse. Las
fuerzas y relaciones de comunicación se han convertido en la piedra angular de
la nueva estructura económica y social. Marx conceptualizó las fuerzas
productivas como los medios y las tecnologías utilizados en el proceso de
producción. En la era industrial, esto implicaba la maquinaria, las fábricas y
los recursos materiales. Sin embargo, en la actualidad, asistimos a una
transición de la producción material a la inmaterial, donde la generación de
valor se centra más en la información y su comunicación que en la manufactura
de bienes tangibles. Empresas líderes como Google,
Facebook y Amazon no se centran en la producción física, sino en la
recopilación, procesamiento y venta de información. La economía de la
información, basada en servicios digitales, refleja cómo la producción
inmaterial ha eclipsado a la producción material en la generación de plusvalía.
La emergencia de la "Gig Economy" y las plataformas digitales como Uber y Airbnb
ejemplifican las nuevas relaciones de producción basadas en la comunicación. La
intermediación digital reconfigura las relaciones laborales, introduciendo
nuevas dinámicas donde la comunicación digital se convierte en el medio
principal de coordinación entre trabajadores y empleadores. En el análisis
marxista clásico, el lenguaje no era central en la relación entre proletario y
burgués. Sin embargo, en la era de la comunicación digital, los diferentes
tipos de lenguajes se convierten en un vector de fuerza crítico. La forma cómo
se comunican las fuerzas productivas, la capacidad de persuasión y la eficacia
de la interacción entre ambos se traducen directamente en valor económico. A
medida que la economía se vuelve más dependiente de la comunicación, las
desigualdades en el acceso activo a la tecnología y la conectividad crean
nuevas formas de exclusión y explotación. La brecha digital se convierte en una
manifestación contemporánea de las contradicciones sistémicas.
No debes pasar por alto que, la comunicación es responsable de de-formar
las conciencias individuales que juntas constituyen la conciencia social. Una
consciencia que aumenta, disminuye y cambia el sentido de la velocidad de
transición para cualquier proceso definido entre sus extremos opuestos.
Cada
sistema social: Comunidad Primitiva, Esclavismo, Feudalismo, Capitalismo y
Socialismo Real, ha tenido su propio lenguaje, lo que es igual a decir: sus
propias fuerzas y relaciones de comunicación para generar la información que
haga transformar a partir de los medios de comunicación: plataformas digitales,
fábricas, instrumentos de trabajo, cerebro y sentidos humanos, etc., la energía
contenida en las materias primas, que al interactuar con la energía humana
generan –producen- otro tipo de energía contenida en los bienes y servicios, en
tanto también influye en la de-formación de la consciencia. En la Comunidad
Primitiva, la comunicación se basaba en elementos naturales y símbolos. Los
gestos, sonidos, y signos pintados en cuevas constituían las formas
fundamentales de expresión. La relación con la naturaleza y la comunicación
simbólica eran esenciales para la supervivencia y la cohesión del grupo con el
trabajo. Las pinturas rupestres en lugares como Lascaux, Francia, se consideran
formas de comunicación primitiva. Representaban no solo la caza y la
recolección, sino también mitos y rituales, sirviendo como un medio para
compartir conocimientos y reforzar la identidad del grupo. Mientras que, en el
sistema esclavista, la comunicación se caracterizaba por ser autoritaria y
jerárquica. Los amos poseían el poder de la palabra, y la comunicación estaba
destinada a mantener la estructura jerárquica existente. La escritura y los
mensajes oficiales eran controlados por la élite dominante. Los jeroglíficos
egipcios y la escritura cuneiforme en Mesopotamia fueron formas de comunicación
utilizadas para documentar leyes, transacciones comerciales y mantener
registros. Saber leer y escribir estaba en manos de la élite y servía para
consolidar el poder. Por otra parte, durante el Feudalismo la comunicación estaba
fuertemente influenciada por la religión y se localizaba en comunidades
cerradas. Los monasterios eran centros de copia de manuscritos. La comunicación
se centraba en la fe religiosa y las relaciones feudales. Los manuscritos
iluminados realizados por los monjes constituían una forma de comunicación
artística y religiosa. Los sermones de los clérigos también eran cruciales para
transmitir la fe y mantener el orden feudal impuesto. En tano, con la llegada
del Capitalismo, la comunicación se volvió más comercial y orientada al
mercado. La imprenta permitió la producción masiva de información. Los medios
de comunicación se convirtieron en herramientas esenciales para la publicidad y
la creación de influyentes mercados dominados por la burguesía. Por el
contrario, en el "Socialismo Real", la propaganda política se convirtió en el medio
principal para difundir mensajes ideológicos. Los medios de comunicación estatales
tenían el papel de consolidar la narrativa socialista y mantener la unidad en
torno al sistema.
A
lo largo de cada uno de estos períodos históricos, cualquier bien o servicio
producido ha consistido en la comunicación existente entre las fuerzas productivas
para transformar de manera consciente o no, la energía original en sus
distintos tipos. Siempre a partir de la forma y sentido, o frecuencia y
vibración, cantidad y tipo de materia que adquiere la misma –su información-.
Repercutiendo luego dicho cambio en la propia de-formación de la consciencia,
ya que están en permanente interacción.
En
los sistemas modernos esto puedo verse claramente, ya que las industrias más
poderosas son de comunicaciones. La época de Internet tiene una base superior a
la producción, es la comunicación y el poder que genera controlar la
información a través de ella. Las redes sociales, y más recientemente las IA
refuerzan mucho más esta tesis. Es decir, la producción sostiene ahora niveles
muy superiores y diversos, transformando al mismo tiempo las relaciones y
fuerzas de comunicación existentes entre la clase trabajadora y la plutocracia.
Junto a ello surgen nuevas y más poderosas producciones, las de los datos a
partir de estas mismas fuerzas y relaciones de
comunicación-producción. Las relaciones y fuerzas de comunicación desencadenan
en relaciones y fuerzas de transformación de cualquier tipo. Pueden ser
productivas, pero también de manipulación, control, de vida, entre otras. Las
reuniones de trabajo evidencian cómo la comunicación, en este caso
constructiva, impulsa la productividad. El intercambio de ideas, la resolución
de problemas y la toma de decisiones eficientes dependen de la calidad en las
relaciones de comunicación entre los miembros del equipo. Campañas de
concientización sobre temas de salud vinculados con la importancia de la
vacunación o la prevención de enfermedades, demuestran cómo la comunicación
también puede ser una fuerza positiva. Las relaciones de comunicación en estos
contextos se convierten en vehículos para la promoción de prácticas que
contribuyen al bienestar colectivo. Las relaciones y fuerzas de comunicación
determinan el grado de organización y funcionamiento de cualquier sistema. A su
vez, dicho sistema condiciona el tipo de producción, bienes, servicios,
emociones, vida, humanidad, anti naturalidad, etc. La organización de
una sociedad depende directamente de las relaciones y fuerzas de comunicación
que la conforman. La capacidad individual para intercambiar información,
establecer conexiones y colaborar activamente determina la forma en que se
estructuran las instituciones y los sistemas de gobierno de los distintos
países.

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