El arte quizás sea la única manifestación humana que tiene la sensibilidad de adelantarse en el tiempo, visualizando desde la creación presente lo que seguramente acontecerá en la realidad futura. Toda utopía actual puede ser la vida del mañana.

Un desafío inminente que veo con el acelerado desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) es la manipulación de la realidad. Se podrán crear pruebas de delitos, falsificaciones de experiencias personales, sucesos políticos, o de cualquier otra índole. La IA sigue perfeccionando sus resultados. Todo indica que en el futuro lo real será aún más artificial. Se volverá muy difícil distinguir entre uno y otro. Los humanos debemos ver esto, prepararnos conscientemente y salvar nuestra humanidad.      

El pensamiento crítico y la contradicción dialéctica que este genera no es enemigo de la libertad. La ausencia de ellos sí. Sin pensamiento crítico y contradicción dialéctica no existe avance ni cambio posible. Todo empieza a detenerse, a estancarse y termina muriendo. Pero, el ser humano nace para vivir. 

La generación analógica está desapareciendo. Surge otra completamente digital. Y en el medio, como en una especie de condición dual, estamos los que hoy tenemos entre 30 y 50 años de edad. Nosotros, que conocemos bien los beneficios y prejuicios de ambos mundos, somos los máximos responsables de mantener el equilibrio entre ellos. Pero, por alguna razón, lo que sigue ocurriendo es que todo se vuelve cada vez menos real y más artificial. 

El municipio se desarrolla con la participación popular en cada proceso económico, político y social. El municipio dinamiza su economía con la producción de bienes y servicios acorde a sus necesidades. El municipio promueve las inversiones con los impuestos recaudados en renglones estratégicos para su propia población.