¡Otra vez! Léemelo otra vez
para escapar con su esencia de mis noches,
y esperar algún día de esperanza
divagando entre sonidos que no están.
No pares, porque he sido eso tan sólo:
lo mismo que pronuncian tus labios;
eso y nada más.
He sido no más que algo breve.
Quizás un flashazo de luz.
Acaso las letras de estas líneas.
Por eso te pido que no pares,
que repitas los versos que leíste
o seré un vestigio del olvido,
una estampa sin que sepas que lo soy.