AhĆ­ estĆ” la historia: para no ceƱir decisiones al paƱuelo del mundo real. Si es asĆ­, por quĆ© no alisarlo con los hechos de antaƱo. Todo se ve mejor con lo vivido, conociendo quĆ© pasó ayer y puede repetirse maƱana. El desconocimiento de los errores pasados no absuelve la responsabilidad de volverlos a cometer. Lo digo porque «el hombre es el Ćŗnico ser que tropieza dos veces con la misma piedra».
El peligro de chocar con algunas por estos caminos es enorme. Y con la caƭda el golpe puede ser mortal. MƔs, si cuando andas, y tus botas se vuelven mƔs pesadas por el fango tras la lluvia, y tienes que sortear las rocas que surgen con la tormenta, aƱoras la importancia de saber. Analizar el sendero donde otros estuvieron para sobrevivir al incierto. Entonces, solo sigues adelante si has cargado con el paƱuelo de la historia. Si lo llevas junto al de ahora. Ambos doblados en tu cerebro para sacarlos cuando sea preciso. Con ellos puedes taparte del viento o secarte lo mojado. Asƭ es mƔs difƭcil que enfermes y tus Ɣnimos decaigan. Baja la probabilidad, por tanto, que impactes con una piedra y sufras del dolor
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