Quiero
retratar con palabras la sociedad donde vivo. Y escojo las palabras porque mis
retratos pretenden ser distintos. La cámara de estas imágenes no mostrará tan
sólo el reflejo estéril de lo que observo, sino que enfocará con ideas
encendidas nuevas formas de ver. O lo que es igual: ¡hacer!
En
casa tengo las paredes llenas de fotografÃas sin marco. Prescindo de ellos
porque no me gusta ceñir el sentido de una muestra, sino multiplicar el alcance
de su contenido. Por eso mis marcos son discos de acetato, reliquias de épocas
pasadas con un nuevo concepto. Tal vez algunos pudieran verlo como: «la música
en imágenes de vida». Quizás en otros se trate de que: «la música son imágenes
con melodÃas». O que simplemente esto no pasa de un hecho curioso nacido de una
mente Intranquila. Puede ser todo eso, y también más. Lo mismo sucede con el
lente de mi cámara y los encuadres que enfoco. Trato que sus instantáneas
tengan movimiento. ¡Uno rotundo! Como la onda del David que derriba a tan
diversos Goliat.

0 Comentarios