Los tapabocas
hoy no pueden ocultar lo que ayer la piel,
arrugada por el peso del tiempo
tampoco pudo con sus guiños y semblantes sonrientes.
Risas entre dientes apretados para no flaquear,
buscando engañar a las ideas
persistentes en su empeño.
Los tapabocas
hoy no pueden ocultar lo que ayer la piel,
arrugada por el peso del tiempo
tampoco pudo con sus guiños y semblantes sonrientes.
Risas entre dientes apretados para no flaquear,
buscando engañar a las ideas
persistentes en su empeño.
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