Otra vez de madrugada.
La llamada despierta al silencio.
Los pensamientos se alarman,
el corazón se dispara.
¡Ya parió Fina!
Siento del otro lado.
Y todo volvió a la calma
adormecido de alegrÃa.
Fue un alivio de luz.
Otra vez de madrugada.
La llamada despierta al silencio.
Los pensamientos se alarman,
el corazón se dispara.
¡Ya parió Fina!
Siento del otro lado.
Y todo volvió a la calma
adormecido de alegrÃa.
Fue un alivio de luz.
0 Comentarios