Entre la
mierda de mi ciudad
caen las hojas del otoño.
Van tumbadas del retoño.
Arrancadas con furia.
Hundidas por la gravedad.
En caÃda callejera
chocan obligadas contra el pavimiento
y desandan por alguna acera,
el cemento de cualquier contén.
Borde de piedras
estrechas
que limita el destino de las hojas.
Hojas que un dÃa fueron verdes
y hoy, hoy se mueren desechas.
Las hojas se
descomponen
en este ciclo inevitable
donde el sentido lo compone
su abono natural, perdurable.
Entre la mierda de mi ciudad
se secan las hojas en invierno,
el frÃo se vuelve un infierno
en la tierra donde se entierran.
Un cementerio de hojas
bajo los pasos de la gente.
Siento el crujir de su llanto
cuando las aplasta el desencanto,
el canto de la locura.
Poco atina a la cordura.
Casi nadie se para, nota
que del polvo de hoja brota
la semilla que germina.
En esta mierda de
ciudad
otras hojas nacerán, no pasa nada.
Aunque ya nadie sepa nada,
ni dónde pararán en verdad
las hojas de la primavera.
En caÃda callejera
chocan obligadas contra el pavimiento
y desandan por alguna acera,
el cemento de cualquier contén.
Borde de piedras
estrechas
que limita el destino de las hojas.
Hojas que un dÃa fueron verdes
y hoy, hoy se mueren desechas.
Eso también somos tú
y yo,
la hoja que se estrella
en el rumbo hacia su estrella
con la mierda de mi ciudad.
Con la mierda de mi ciudad.
Con tanta mierda.
caen las hojas del otoño.
Van tumbadas del retoño.
Arrancadas con furia.
Hundidas por la gravedad.
chocan obligadas contra el pavimiento
y desandan por alguna acera,
el cemento de cualquier contén.
que limita el destino de las hojas.
Hojas que un dÃa fueron verdes
y hoy, hoy se mueren desechas.
en este ciclo inevitable
donde el sentido lo compone
su abono natural, perdurable.
Entre la mierda de mi ciudad
se secan las hojas en invierno,
el frÃo se vuelve un infierno
en la tierra donde se entierran.
bajo los pasos de la gente.
Siento el crujir de su llanto
cuando las aplasta el desencanto,
el canto de la locura.
Poco atina a la cordura.
Casi nadie se para, nota
que del polvo de hoja brota
la semilla que germina.
otras hojas nacerán, no pasa nada.
Aunque ya nadie sepa nada,
ni dónde pararán en verdad
las hojas de la primavera.
chocan obligadas contra el pavimiento
y desandan por alguna acera,
el cemento de cualquier contén.
que limita el destino de las hojas.
Hojas que un dÃa fueron verdes
y hoy, hoy se mueren desechas.
la hoja que se estrella
en el rumbo hacia su estrella
con la mierda de mi ciudad.
Con la mierda de mi ciudad.
Con tanta mierda.

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