Por qué no pelear las decisiones tomadas
por el bien de los tuyos que es Cuba entera.
Por qué no levantarte, abrir los ojos, pensar.
Andar con la guardia erguida.
Por qué no seguir ante el oportunismo del tiempo
que intenta dejarte sin salida,
doblegar todas tus fuerzas.
Por qué no subir los brazos, esquivar los golpes, reaccionar de formas diversas
si en tu mente tienes la razón.
Y por qué tirar la toalla.
¿POR QUÉ?
¡Ella no debe caer!
Sino limpiarte la frente y secar tu pecho
para salir con todo al asalto final.

0 Comentarios