Siento más desde aquí

la importancia de salvar lo nuestro.

Esto que nos distingue como humanos:

sencillos, valientes, solidarios.

Cubanos partidarios de la digna cubanía.

Sepamos que Cuba es ¡Tierra Alta!

Y su suerte la de un pueblo entero.

La Patria merece respeto

desde adentro y afuera.

No admito que mancillen mi bandera

ni el poder de su cultura.

Sería como si a tu madre pura

la agredieran sin cordura,

porque alguien se cree el derecho,

porque la vida es dura.

Eso también es la cultura que nos quieren borrar:

quitarnos la capacidad de pensar,

voltearnos contra nuestra propia esencia,

y no tener la potencia de luchar para salvarnos.

No importa donde lo hagamos

si el fin es ayudar  los tuyos.

Proteger  la madre con orgullo

constituye el sagrado deber.